Confortablemente aislado en la"burbuja expatriada" de Beijing, podría parecer que China está encarando la crisis en la casa de cartas financiera global mejor que la mayoría.
Mis compañeros migrantes en la capital esperan profundamente seguir empleados durante el futuro inmediato, de hecho, sus salarios y paquetes de traslado siguen intactos.
Se planea que el Producto Interno Bruto en China, en el primer cuarto del año, sea mayor al 6,8%, de acuerdo con declaraciones de un consejero el miércoles anterior; sin embargo, las noticias anémicas sobre los mercados de acciones en el exterior cuentan una historia diferente: paquetes de un billón de dólares detenidos y reuniones de ministerios en crisis.
En lo personal, he perdido dinero en acciones de compañías de títulos de primera clase y una empresa australiana que me debe afirma que no me puede pagar, debido a la crisis. Por su parte, mi madre me dice que no me preocupe por regresar a Gran Bretaña (no porque sea maleducada), pues es un caos, con bancos y precios de casas colapsados, el desempleo subiendo como cohete y el crimen rampante.
Por supuesto, también ha habido malas noticias sobre la economía china: un 17,5% de caída brusca en las exportaciones en enero, comparado con el mismo periodo del año anterior, es preocupante. Una caída del 43,1% en las importaciones también es un caso de preocupación.
Autoridades estatales informaron el mes pasado que 20 millones de trabajadores migrantes han perdido sus trabajos y hay 6 millones de estudiantes universitarios por ingresar al mercado laboral. Fábricas han cerrado y se han dado reportes de "incidentes en masa" en las provincias de Guangdong y Zhejiang. Como en todas partes, la cohesión social se pregona como la solución económica.
El malestar empezó con la crisis de hipotecas sub-prime en Estados Unidos, primera economía del mundo. Desde que esta está al mando y camina en la dirección equivocada, ha habido caídas. Ningún país ha estado exento.
Aquellos de nosotros que aparentemente estemos en una posición afortunada, deberíamos darnos cuenta de que en realidad estamos en el mismo bote que los demás y, aunque no estemos en el centro de la tormenta, podría venir hacia nosotros.
Desde un punto de vista positivo, se han emprendido acciones. En los Estados Unidos, Europa y otros lugares ha habido iniciativas para estimular las economías con diversos paquetes. En China también, los líderes se han movido rápidamente para disminuir la corrupción y pasar de una política de economía "prudente" a otra "activa".
Un plan de gastos de 4 trillones de yuanes (US$585 billones) ha sido establecido para mejorar la infraestructura para agricultura, construir casas subsidiadas e impulsar la educación y salud, entre otros proyectos. Otras inversiones están siendo consideradas.
Hacer pequeños ajustes al "software" económico, en cuanto al pago de impuestos de parte de ciudadanos y negocios, así como motivar la inversión podrían ayudar a aliviar la crisis.
A cargo del Congreso Popular Nacional, el Presidente Hu Jintao dijo que el 2009 podría ser el año más duro del nuevo milenio, por la crisis financiera.
Una depresión de gran escala podría deshacer mucho del progreso logrado por la República Popular de China en 60 años, particularmente en los últimos 30, luego de la reforma y política de apertura.
Sin embargo, aún los Estados Unidos parece estar contando con China para mantener la economía global, según declaraciones hechas por la Secretaria de Estado, Hillary Clinton, en su visita al país el mes pasado.
Mi apuesta es que, puesto que China es la "fábrica" del mundo y controla los medios de producción, su posición es relativamente fuerte. Mientras tanto, seguiré en mi "burbuja" en Beijing, esperando que no se rompa.
Jules Quartly,
Editor senior del China Daily.
(Traducción de Carolina Arias)
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1 comentario:
Hola, Pechuguín! Gracias por dejarnos ver un poquito de tu viaje a través de tus fotos! Todo se ve lindísimo... me alegra montones que hayás podido ir a vacacionar un poco; bien merecido!
Un beso!
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