viernes

Los chinos sí bailan salsa





























Hace unas dos semanas, justo el día en que ocurrió el terremoto de 6.4 grados en Costa Rica, me cortaron el Internet.
Otra tica que está en Guanzhou me avisó por mensaje de texto que había habido un terremoto allá y que había gente aterrada y vías bloqueadas. Por supuesto, inmediatamente corrí a ver las noticias en Internet, pero no pude verlas porque no tenía red.
Esa tarde tenía un dictado en la clase de chino, pero lo menos en que pensaba era en eso. Quería saber de mi familia en Costa Rica y qué había pasado por allá.
Apenas dieron las 2 me fui a cancelar el Internet, pero -como me temía- solo los martes se puede hacer el trámite y era viernes. Eso significaba más de tres días sin comunicarme con nadie fuera de China, respetando mi presupuesto claro.
Me fui entonces a un café Internet y falté a la clase, porque de todas formas no me iba a acordar de ningún caracter en ese momento.
Una vez que hablé con mi familia mediante correo, me sentí más tranquila, aunque muy dolida por la situación de las víctimas del terremoto, cuyo número iría aumentando con los días, hasta superar las 20.
Al próximo día de nuevo quise tener noticias, por lo que me fui al café Internet al que había ido recién llegada a China, hace casi 5 meses. Caminar por la calle que ahora ya conozco me dio una sensación de nostalgia muy especial, de volver a un lugar donde llegué como una huérfana, con grandes dificultades, la primera vez.
Entré al café y pude decirle a la empleada que quería una computadora, entendí cuando me pidió el pasaporte y un depósito de 10 yuanes. Le pude explicar entonces que no tenía el pasaporte, sino una copia y entendí cuando me dijo: no hay problema, este es el usuario y la clave que tiene que poner en la computadora.
Fue una sensación de éxito que no puedo explicar con facilidad. A mi alrededor había otros chinos hablando en grupo y no entendí nada de lo que dijeron, pero ese pequeño paso de pedir una computadora, para mí, ha sido un gran éxito.
Lo que creí una imposibilidad hace 4 meses y medio, cuando empecé a aprender el chino y conocí su gran dificultad, ahora se ha vuelto una realidad que parece alcanzable. Por supuesto, estoy conciente de que implica años de estudio y esfuerzo de muchas horas, como lo he hecho en estos meses, pero es posible.
A veces sin ni siquiera tratar, nos derrotamos a nosotros mismos, decimos "no puedo" sin darles chance a nuestras capacidades para que se desarrollen.
Y bueno, si yo puedo aprender mandarín, por qué los chinos no van a poder bailar salsa con gusto también. Eso también lo confirmé hace algunas semanas, cuando fuimos Lucía, mi amiga ecuatoriana, y yo, con su amiga china Margarita a reunirnos con sus compañeros de la escuela de salsa Fuego, donde todos aprenden el baile desde hace meses.
Prácticamente todos están listos para participar en un concurso de salsa, rumba, bachata o merengue, pues todos los ritmos los manejan con facilidad, haciendo vueltas y movimientos de espectáculo.
Los chinos que he conocido hasta ahora me parecen gente sumamente disciplinada e inteligente, con gran facilidad para memorizar cosas con rapidez -supongo que debido a su idioma-, capaces de lograr cualquier cosa que se proponen.
Estoy segura de que todos los seres humanos tenemos esas capacidades, pero la cultura nos amolda para hacerlo o no hacerlo. Creo que hay culturas más derrotistas que otras, sin duda, debido a su historia, su ambiente, no sé exactamente a qué. Sin embargo, siempre está la opción de "cambiar", de no dejarse marcar por cierto "destino" que otros dicen que tenemos que tener. Trabajo, dedicación, disciplina son suficientes para lograrlo.

Sobre el Año Nuevo chino


"El Festival del Año Nuevo chino es una de las fiestas más significativas para el pueblo chino en todo el mundo, indistintamente del origen de sus antepasados. También es conocido como el Festival del Año Nuevo Lunar debido a que está basado en el calendario lunar, en vez del calendario gregoriano. La fiesta es una ocasión muy jubilosa debido principalmente a que es el tiempo en que la gente se libra del trabajo para reunirse con la familia y los amigos.
El origen del Festival del Año Nuevo chino puede ser remontado a miles de años a través de una serie de coloridas leyendas y tradiciones que evolucionan continuamente. Una de las leyendas más famosas es la de Nien, una bestia extremadamente cruel y feroz, que según la creencia de los chinos, comía personas en la víspera del Año Nuevo. Para mantener a Nien lejos, se pegaban coplas en papel rojo en las puertas, se iluminaba con antorchas y se encendían petardos durante toda la noche; ya que se dice que Nien temía el color rojo, la luz del fuego y los ruidos muy fuertes. A inicios de la mañana siguiente, al impregnarse el aire con los sentimientos de triunfo y renovación por haber mantenido alejado a Nien por otro año, el saludo más popularmente escuchado era kung-hsi o "felicitaciones".
Para asegurar buena suerte en el año venidero, los chinos dan un nombre especial para cada plato. Uno de ellos es llamado las “cinco bendiciones del Año Nuevo” y representa longevidad, riqueza, paz, sabiduría y rectitud.
Aunque las celebraciones del Año Nuevo chino generalmente duran solamente varios días, a partir de la Víspera del Año Nuevo, el festival en sí dura en realidad unas tres semanas. Se inicia en el día veinticuatro del duodécimo mes lunar. Se cree que en ese día, varios dioses ascienden al Cielo para presentar sus respetos e informar acerca de los asuntos hogareños al Emperador de Jade, la deidad suprema del taoísmo. Según la tradición, las familias honran esos dioses quemando papel moneda para uso ritual para pagar sus gastos de viaje.
Otro ritual consiste en embarrar azúcar de malta en los labios del Dios de la Cocina, una de las deidades que viajan, para asegurar que él presente un informe favorable al Emperador de Jade o mantenga el silencio.
Seguidamente, se cuelgan "coplas de primavera" alrededor de la casa. Estos son rollos y cuadros de papel escritos con bendiciones y palabras de buen augurio, tales como "buena suerte", "riqueza", "longevidad" y "tiempo de primavera". Los cuadros de papel son generalmente pegados al revés, debido a que la letra equivalente en mandarín para "al revés", tao, es homófona con la palabra "llegada". Así, los cuadros de papel representan la "llegada" de la primavera y el "arribo" de tiempos más prósperos.
La tradición prescribe que mientras más ancha sea la hendedura del fa-kao , una especie de dulce de arroz, más próspero será el año que se inicia.En la Víspera del Año Nuevo, los miembros de la familia que ya no viven en la casa hacen un esfuerzo especial para retornar al hogar para una reunión y compartir una suntuosa comida. En ese momento, los miembros de la familia entregan "dinero de buena suerte" en sobres rojos a los ancianos y niños, y se quedan despiertos durante toda la noche para darle la bienvenida al Año Nuevo.
El pueblo chino ha creído por mucho tiempo que permanecer despierto durante toda la noche de la Víspera del Año Nuevo ayuda a que sus padres tengan una vida más larga. Así, se mantienen encendidas las luces durante toda la noche no sólo para alejar a Nien, como en los tiempos antiguos sino también como una excusa para mantener a la mayor parte de la familia reunida. Algunas familias incluso realizan ceremonias religiosas después de la medianoche para darle la bienvenida al Dios del Año Nuevo a sus hogares, un ritual que generalmente termina con una enorme ronda de petardos.
Para los niños, la parte más excitante de la fiesta es cuando reciben sus hung-pao o sobres rojos con dinero.Lo primero que se hace en el Día del Año Nuevo es el ritual para rendir homenaje a los antepasados. Después, se veneran a los dioses, seguido por un acto donde los miembros más jóvenes de la familia presentan sus respetos a los mayores que todavía viven. La gente se pone vestidos nuevos y visita a los amigos, vecinos y familiares para intercambiar buenos deseos de kung-hsi fa-tsai , que significa "felicitaciones y prosperidad". Es un momento para la reconciliación, donde se dejan aparte los rencores del pasado en medio de la atmósfera amistosa y llena de calor humano.
Unas de las vistas más espectaculares durante el Festival del Año Nuevo chino son las danzas del dragón y del león. Las cabezas de esas temibles bestias supuestamente ahuyentan el mal, y los ágiles movimientos de los danzantes ofrecen un gran espectáculo para deleite de todos.
Los mercados se tornan animados con gente comprando alimentos para la fiesta del Año Nuevo.
El segundo día del Festival del Año Nuevo chino es el día en que las hijas casadas retornan al hogar de sus padres. Si ella es una recién casada, su marido la debe acompañar y llevar regalos para su familia. Según una encantadora leyenda, el tercer día del Año Nuevo es el día en que los ratones casan a sus hijas. Por eso, durante esa noche, se supone que la gente debe acostarse temprano para que los ratones puedan llevar a cabo sus ceremonias de matrimonio.
Debido a que el término chino para pescado (yu) es homófono de “abundancia”, las decoraciones en forma de pez son muy populares durante el Año Nuevo Lunar.
En el cuarto día, el fervor comienza a disiparse. En la tarde, la gente prepara ofrendas de comida para recibir el retorno del Dios de la Cocina y su séquito de su viaje a la corte del Emperador de Jade. El retorno del Dios de la Cocina significa el fin de la libertad de la supervisión espiritual, por eso un popular refrán chino dice: "Nunca es muy temprano para despedir a los dioses ni es muy tarde para invitarlos a que retornen".
Durante el festival del Año Nuevo chino, los templos están atestados con fieles que queman incienso y hacen ofrendas para tener fortuna y felicidad en el año venidero.El quinto día pone fin a las festividades del Año Nuevo chino. Se quitan todas las ofrendas de los altares y la vida retorna a la normalidad.
Finalmente, en el noveno día, se presentan numerosas ofrendas en el atrio o patio de los templos para celebrar el cumpleaños del Emperador del Jade, que según la creencia popular, nació inmediatamente después de la medianoche del noveno día.
Con sus animados movimientos y vestidos de brillantes colores, las danzas del dragón y del león constituyen uno de los mayores eventos del Año Nuevo chino.
Como en todas las festividades chinas, la comida juega un papel importante durante todo el Año Nuevo chino, y las cenas tienden a ser especialmente suntuosas. Muchos de los platos que se preparan para esta ocasión se sirven debido a que son considerados como símbolos de buena suerte. Por ejemplo, el pescado (yu) representa "abundancia"; la cebollina (chiu-tsai) significa "eternidad"; los nabos (tsai-tou) simbolizan "buen augurio"; mientras que las bolas de pescado (yu-wan) y de carne (jou-wan) representan "reunión". También se preparan bocadillos auspiciosos para la ocasión, tales como el pudín de arroz glutinoso (nien-kao), para desearle a la gente que "avance hacia cargos más altos". La gente del norte de China generalmente prepara empanadillas (shui-chiao) que tienen la forma de lingotes de oro y supuestamente ayudan a quienes las coman a tener riqueza.
Sin embargo, el festival del Año Nuevo chino no es solamente diversión a gusto y ciertos tabúes y supersticiones de la temporada nunca han perdido su poder persuasivo. Por ejemplo, la gente cree que barrer el piso durante los primeros cinco días del Año Nuevo Lunar es de mala suerte, debido a que uno puede accidentalmente barrer la buena suerte y riqueza de uno fuera de casa. También se prohibe severamente el lenguaje malo y hablar de la muerte. Si se rompe un plato, es vital decir tan pronto como sea posible "sui sui ping an," que significa "paz a través del año". Hay que mantener encendidas las barras de incienso y las velas de los altares día y noche para promover la longevidad; y algunas familias esconden los cuchillos y las tijeras para evitar que uno accidentalmente corte el "hilo de la buena suerte" en el año que viene.
Paz y prosperidad en el Año Nuevo, por Huang Yueh (dinastía Ching), muestra la atmósfera festiva de escribir y colocar coplas de primavera durante el festival del Año Nuevo chino. Algunos de esos rituales y supersticiones tienen una connotación espiritual, y por lo general, todos los templos de Taiwan se encuentran ocupados en esta época del año ya que grandes multitudes acuden a ellos para quemar incienso y orar por buena suerte. De hecho, algunos de los templos más importantes cierran sus puertas antes de la medianoche en la Víspera del Año Nuevo a medida que la ruidosa e ilusionada muchedumbre se congrega afuera. Al tocar la medianoche, las puertas se abren de par en par y la gente se desplaza al frente en un intento por ser el primero en colocar su incienso en el incensario, ya que otra vieja tradición dice que la primera persona será bendecida con buena suerte para todo el año venidero."

lunes

Más fotos de cena de fin de año
















Comer y más comer...
















La Universidad Normal de Nanjing tiene un programa de chino para extranjeros bastante exigente, sobre todo para los que optamos por entrar a una universidad del país a mitad del 2009, como es el caso de todos los estudiantes de mi clase y las otras 6 clases de becados en el 2008.
Diariamente vamos a clases durante 4 ó 5 horas, nos dejan largas tareas, tenemos dictados de caracteres o hanzi cada día, exámenes más o menos cada dos semanas, en fin... una rutina bastante cansada; sin embargo, cuando se trata de celebrar, también es una universidad organizada y preocupada por que los estudiantes extranjeros se sientan en un ambiente cálido. Al menos así fue para nosotros este año.
Mis compañeros de clase son todos muchachos muy jóvenes, de entre 18 y 25 años, muy buenos estudiantes, pero también interesados en participar en las actividades de la U, lo que ha hecho nuestro tiempo de estudio mucho más agradable, sin duda.
Para final de año participamos en el show de talentos del que hablé hace unos días, por el cual recibimos 200 yuanes de premio; además, la U nos dio algo más de dinero para hacer una fiesta de fin de año.
Nuestra clase decidió, entonces, ir a un restaurante tradicional chino para cenar y darnos unos a otros regalitos de "amigo invisible".
Durante la cena, no solo disfrutamos de la variedad y buen sabor de la comida china, sino también de la compañía mutua, los chistes, las bromas con nuestras profesoras, la entrega y apertura de los regalos. La pasé casi tan bien como en las fiestas con mis compañeros de trabajo del Banco, las cuales son difíciles de superar, sin duda!!

Se acabó el año...








Unas dos semanas antes de terminar el año, los estudiantes de Nanshida empezamos las reuniones y celebraciones.
Estar lejos de los amigos y la familia en esta época no es nada fácil; ahora puedo hacerme una somera idea de lo difícil que debe ser para aquellos que obligatoriamente tienen que estar alejados de sus seres queridos por años y años, tal vez por estar ilegales en un país, por haber un conflicto armado, por estar en peligro sus vidas, por huír de la cárcel.
A propósito, aprovecho un pasaje de Milán Kundera -La ignorancia- que me envió mi adorado David:

"En griego, "regreso" se dice nostos. Algos significa "sufrimiento". La nostalgia es, pues, el sufrimiento causado por el deseo incumplido de regresar. La mayoría de los europeos puede emplear para esta noción fundamental una palabra de origen griego (nostalgia) y, además, otras palabras con raíces en la lengua nacional: en español decimos "añoranza"; en portugués, saudade. En inglés sería homesickness, o en alemán Heimweh, o en holandés heimwee. El islandés, una de las lenguas europeas más antiguas, distingue claramente dos términos: söknudur: nostalgia en su sentido general; y heimfra: morriña del terruño. Los checos, al lado de la palabra nostalgia, tienen su propio sustantivo: stesk; una de las frases de amor checas más conmovedoras es styska se mi po tobe: "te añoro; ya no puedo soportar el dolor de tu ausencia". En español, "añoranza" proviene del catalán enyorar, derivado del verbo latino ignorare. A la luz de esta etimología, la nostalgia se nos revela como el dolor de la ignorancia. Estás lejos y no sé qué es de ti. (...)".

Para los que estamos lejos, tal vez la "mejor" forma de "matar" la nostalgia, el dolor de la ignorancia, es acercarse a los otros que están alrededor; es un poco buscar saber de los que están aquí, para no sufrir tanto por saber tan poco de los que están ausentes.
Esto traté de hacer este fin de año, conocer a nuevas personas y enseñarles un poco de mí, lo que al final resultó en una experiencia enriquecedora y un cierre cálido del 2008.
En estas fotos pueden ver mi reunión en el dormitorio de Boyana, mi amiga serbia, con sus compañeros de clase, todos chinos, quienes nos enseñaron a hacer jiaotzi, una comida tradicional. "A cambio", yo bailé merengue y cha cha chá con las chicas. La pasamos super bien.