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Huangshan 4. Subiendo y subiendo...se llega a la Montaña Amarilla










Más o menos a las 7:30 de la mañana del martes 30 de setiembre, nos levantamos Jose y yo para emprender la caminata hacia la Montaña Amarilla, sin embargo, fue hasta las 10 que llegamos a la puerta del parque.
Antes, tuvimos que tomar un bus durante más o menos 20 minutos. El Sr. Wu nos llevó a la parada, junto con una pareja de gringos que también iban a subir y acampar por dos días en la cima.
José y yo llevábamos solo algunas frutas, chocolate, agua, galletas para pasar el día allá. Nuestro plan era subir la montaña por el este y bajarla por el oeste, pues según el Lonely Planet, la parte oeste es mucho más cansada, así que lo mejor era recorrerla de bajada.
Luego de comprar las entradas y un bastón de madera que nos ayudara a subir, empezamos la escalada de gradas, que sería mucho más agotadora y larga de lo que pudimos habernos imaginado, tanto que alguna gente termina pagándoles a "burros" para que los suban o bajen de la montaña, probablemente porque salen más baratos que el teleférico.
Huangshan está dividido en varias montañas, cada una de las cuales tiene su mirador para que los visitantes observen el paisaje y no tengan que recorrer otros lugares, si no quieren; sin embargo, lo interesante es caminar lo suficiente como para ver los distintos paisajes que ofrece e, incluso, pasar una noche en alguno de los hoteles o acampando, para descender al día siguiente con más tranqulidad.
José y yo aprendimos que eso es lo mejor, pues la caminada es tanta, que subir y bajar en un día es algo salvaje y el día no alcanza para hacerlo todo. De hecho, al final tuvimos que tomar el teleférico, pues no encontramos la salida a tiempo, empezaba a oscurecer y bajar nos tomaría unas 3 o 4 horas más. El dolor de rodillas y pantorrillas ya no nos permitía caminar tantas horas de más.
A pesar del dolor, el frío que pasamos, el hambre, las aglomeraciones de gente que nos encontramos muchas veces, la vista en cada mirador, antes de que descendieran las nubes, fue impresionante. Escalar montañas siempre me ha parecido no solo una prueba de esfuerzo, sino una situación que te obliga a meditar, pues estar frente a estos paisajes te hace pensar en lo pequeños y frágiles que somos, en cuánto hay que esforzarse por "alcanzar" las cosas; en fin, es una metáfora de la vida misma.
Seguramente por eso, una vez hace muuuchos años, unos enamorados decidieron dejar dos candados atados a una cadena en esta montaña, como símbolo de que, a pesar de la distancia que los separaría, iban a estar unidos espiritualmente. Ahora, ésta es una leyenda que permanece, por lo que muchos enamorados, chinos sobre todo, van a la Montaña Amarilla a dejar sus candados, como una forma de permanecer unidos a través de los años.
Jose y yo no llevábamos nada para dejar, pero haber recorrido estas miles de gradas nos puso en contacto con Huangshan, sus árboles, piedras, vegetación, "burros", candados y caminantes de todas las edades.
Ir a caminar y pasar frío a un lugar así puede parecer una contradicción, una cosa ilógica, y quizás luego de hacerlo, muchos no quieran volver a repetirlo, pero cómo saber si el esfuerzo vale o no la pena si uno no lo hace. De nuevo, Huangshan es una metáfora de la vida misma y lo seguirá siendo. Cómo saber si nos gustará algo o no si no lo probamos, cómo saber si eso que parece una locura pero que tanto queremos será la experiencia de nuestra vida. Creo que mucho de eso fue lo que me trajo a China. Lo estoy descubriendo poco a poco, a veces con sudor y frío, otras con mayor tranquilidad y paciencia. Ojalá que ustedes también se atrevan a intentar eso que tanto los llama, aunque parezca una locura, es la vida misma que los invita a descubrirla. No hay más que decir, solo hacer.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Precioso! simplemente para verlo y maravillarse...

Me alegra muchísimo que podás estar viviendo todo esto.

Un abrazote con mucho amor!

-David

Anónimo dijo...

Wow Carolina...
Leí todo que escribió hasta ahora...de verdad me quedo sin palabras, que maravilla (y caos a veces!) de vivir todo las cosas que escribiste! Las fotos son preciosas, las encanta!
Te deseo mucha suerte con las clases y, sí es posible, mas diversión conociéndo tu nuevo país.
Un abrazo desde Holanda.

Natascha

Anónimo dijo...

Carol! que lindas fotos y comentarios tienes en tu pagina. En realidad son impresionantes. Espero estes muy bien alla por China, y mucha suerte en tus estudios.

Te queremos muchisimo aqui en America,

Douglas A. Alfaro
New Jersey, USA
Adouglas0212@hotmail.com