En China estamos más de medio día adelante de Costa Rica, así que al venir aquí envejecí 14 horas, eso significa que el 4 de diciembre pasado ya estaba "celebrando" mi cumpleaños cuando en mi casa, en Costa Rica, la gente apenas acababa de acostarse.
Haber estado aquí en mi cumpleaños, por primera vez lejos de mi familia y amigos, lo convirtió en una experiencia totalmente diferente, una más de las que he vivido aquí en tres meses.
Al principio estaba nostálgica, extrañando a los amigos, la familia y los compañeros de trabajo que me hacen sentir especial en esta fecha, cada año, dándome sus muestras de cariño y comunicándome sus buenos deseos.
Este año, recibí un mensaje de texto de José Pablo desde Shanghai y otro de mi amiga china Elvira y ya. Con esto no quiero quitarles valor a sus detalles; al contrario, fueron los mejores del día, pues mi compa de cuarto se acordó el día anterior y mi amiga serbia se enteró unos días antes, pero el 4 de diciembre, nadie me dijo nada.
Me fui a clases como todos los días, luego a hacer yoga y luego a la habitación a hacer tareas y estudiar, ya que el domingo tendría un examen muy difícil de chino. Ya en la noche, al revisar mis correos, encontré los mensajes de muchos mis compañeros de trabajo, de mi familia y de otros amigos. Eso me levantó el ánimo y me hizo tomar conciencia de que realmente soy un año más vieja. Al estar tan lejos, uno puede ignorar esas cosas, después de todo, si uno no dice nada, "nadie" se entera de que uno está envejeciendo...
La noche anterior había ido a un bar "español" llamado Don Quixote, así que me tomé unos vinos y comí algunas tapas, lo que no había hecho en más de mes y medio, y compartí con los nuevos compañeros del Grupo de Teatro de Nanjing.
Dos días después, luego de llegar la televisión de Nanjing a grabar nuestro ensayo teatral -sí, aunque no lo crean, voy a salir en la televisión de la provincia en unas dos semanas-, nos fuimos a celebrar el cumpleaños de una de las integrantes, que va a ser mañana 9 de diciembre.
Ellos eligieron comer Hot Pot, que es una sopa tradicional china, con todos los ingredientes que uno se pueda imaginar, desde vegetales, hasta carne, huevos, sangría y tallarines, todo cocinado en el agua hirviendo.
Ahí me enteré que lo que yo creía ser tofu café -hecho de frijol de soya-, que había comido en el comedor de la universidad, era en realidad morcilla de pato, o sea, sangre... ese día ya no quise comer, claro, porque de hecho me había sabido un poco raro cuando la comí, pero me la comí. Fue suficiente.
Por lo demás, la sopa me gustó mucho, los vegetales, el pescado, los hongos, en fin; además, pasamos un muy buen rato hablando de nuestras experiencias y conociéndonos un poco más todos.
Eso fue para mí celebrar también mi cumpleaños, pues aunque era la fiesta de otra persona, la que por cierto pagó toda la cuenta, pues en China el homenajeado invita a sus amigos, para mí fue un rato muy agradable que me hizo estar contenta de haber vivido un año más y de haber venido hasta acá, a conocer personas que nunca antes imaginé encontrar, diversas e interesantes, con historias como para que García Márquez escriba sus novelas...
Este año nuevo de vida que recién empieza estoy segura de que será uno de los más interesantes, retadores, especiales de mi vida. Deseo para todos que el Año Nuevo que pronto va a llegar también sea un reto de vida, pues aquí o allá, todos los días son una experiencia única.
"El sonido de los fuegos artificiales recuerda a la gente que un año más ha pasado.
El viento de la primavera hace sentir calidez mientras todos beben Tusu.
El sol naciente hace brillar a las casas.
Los viejos símbolos de los dioses son reemplazados por nuevos."
Wan Anshi. El primer día del Festival de Primavera.
1 comentario:
cumplir años es morir un poco y renacer otro poco, por eso da nostalgia y alegria al mismo tiempo...Ya ves que jamás en la vida te hubieras imaginado pasar un cumpleaños tan distinto...y tan lejos, pero ese es otro regalo más de la Vida. Un abrazo, Carito, que volvás a nacer muchas veces más !!!
Publicar un comentario